El visto bueno de la Mesa del Parlamento a la moción del PSC para reprobar a José Manuel Soria, dejando en entredicho al vicepresidente, no ha sentado bien al grupo
V. GARRIDO. SANTA CRUZ
En el seno del grupo parlamentario popular andan con la mosca detrás de la oreja. Confían en la solidez del pacto de gobierno que mantienen con Coalición Canaria, pero recelan de alguno de sus dirigentes, concretamente, del palmero Antonio Castro, presidente del Parlamento de Canarias, y también de la grancanaria María del Mar Julios, secretaria primera de la Mesa, a quienes reprochan su "afición a ir por libre" en algunas de sus decisiones.
El detonante ha sido el visto bueno de la Mesa a la moción de reprobación presentada por el grupo parlamentario socialista contra el vicepresidente del Gobierno canario y líder del Partido Popular en las Islas, José Manuel Soria, tal y como han apuntado fuentes internas del partido a DIARIO DE AVISOS. La decisión de la Mesa del Parlamento de dar el visto bueno a que se debata la reprobación en el próximo pleno de la Cámara regional dejó en entredicho al propio Soria, quien había pronosticado públicamente que la moción sería calificada de forma negativa por un supuesto defecto de forma del diputado socialista Santiago Pérez en la interpelación que dio lugar a la misma.
El vicepresidente declaró tras el pasado pleno, donde fue interpelado por el PSC, que la intervención de Pérez no se había ajustado al objeto de la interpelación (la financiación de los planes sectoriales de los cabildos) sino que se había centrado en su condición de imputado en el llamado caso Salmón y sus declaraciones sobre presuntas manipulaciones de mandos policiales en Canarias. Por esta razón, Soria apeló al artículo 64 del reglamento de la Cámara para afirmar que Pérez se había "cargado" las posibilidades de reprobarlo en el próximo pleno.
Sin embargo, Soria erró. La moción fue calificada de forma positiva el martes de la semana pasada. Al respecto, Antonio Castro explicó que el papel de la Mesa es institucional y que, tras conocer los informes jurídicos, no le quedaba otra opción que admitir a trámite la moción porque está conforme con el reglamento.
Pero en el PP no se han quedado conformes con esta explicación, consideran que la Mesa es soberana para adoptar sus decisiones y que Castro ha dado manga ancha a la moción socialista. Sin embargo, las fuentes indicaron que confían en que el voto de CC a la reprobación de José Manuel Soria será negativo.
Cabe recordar que, precisamente este lunes, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se manifestó a este respecto indicando que "no ve lógico" que CC haya admitido a trámite la moción de reprobación, pero que "a veces la lógica no entra en la política y, afortunadamente, CC va a votar en contra".
"La mano en el fuego".
Por su parte, el portavoz parlamentario de Coalición Canaria, José Miguel Barragán, se mostró taxativo al asegurar que todos los diputados de CC votarán no a la reprobación de Soria. "Pongo la mano en el fuego por todos y no hará falta que dé ninguna instrucción al respecto".
Barragán indicó que su grupo está en contra de la moción planteada por los socialistas, que calificó como una "trampa", ya que en el objeto aluden al asunto de los cabildos pero en realidad lo reprueban por sus temas judiciales.
El portavoz nacionalista restó importancia a las declaraciones de De Cospedal -"no tiene la información correcta"- y reiteró que la Mesa no tiene libertad, sino que es un tema reglado, "y técnicamente la moción está bien planteada".