ENTREVISTA
"Si mis adversarios políticos quieren bronca, se la voy a dar"
MIGUEL CABRERA PÉREZ-CAMACHO. PORTAVOZ DEL PP EN EL PARLAMENTO DE CANARIAS
Este doctor en Derecho y abogado, profesor de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de La Laguna, comenzó su andadura política en las filas de la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI), hasta que en el año 1990 presentara su dimisión por su postura contraria a las peleas de gallos. Entre 1993 y 1996, Miguel Cabrera Pérez-Camacho fue diputado en las Cortes por la provincia de Santa Cruz como cabeza de lista del Partido Popular; y en la presente legislatura, hace lo propio en el Parlamento de Canarias. Envuelto en la polémica por sus controvertidos versos dedicados a la socialista Francisca Luengo, la pasada semana fue nombrado portavoz de su grupo en la Cámara. Él avisa: "En los próximos dos años habrán más bromas, picardía y debates con gracia en el Parlamento". A buen seguro que con Pérez-Camacho en la portavocía popular, los plenos del Parlamento no van a dejar a nadie indiferente.
- ¿Cómo es posible que un diputado que ha presumido de ir por libre asuma un cargo tan oficialista como una portavocía?"Soy consciente de que he perdido la mayor parte de mi libertad al aceptar esa responsabilidad. A partir de ahora quien habla no es el diputado Pérez-Camacho, sino el grupo popular. Siendo consciente de esa responsabilidad, la acepto gustoso. Me tendré que tragar algún sapo, pero lo haré con gusto, aunque eso no impedirá que dentro del grupo se sigan debatiendo con intensidad".
- ¿Qué ha repercutido más en su nombramiento, la repercusión de los versos a Luengo o la necesidad de contrarrestar el nombramiento de Santiago Pérez como portavoz socialista?"Se trata de una estrategia parlamentaria y se acabó. Lo de los versos se ha sacado de quicio. Se ha perdido el sentido de la proporcionalidad y del humor. En la vida parlamentaria hay que echarle un poco de chispa. Pero hay que decir que lo que realmente molestó al PSC fue que contara todo el escándalo de Tebeto".
- Le han acusado de machismo, y ha sido reprendido también por la Mesa del Parlamento."Jamás en mi vida he insultado a ninguna mujer. En cambio, Santiago Pérez, cuando era portavoz socialista en el Ayuntamiento de La Laguna, continuamente se refería a la alcaldesa Ana Oramas como menina y enana. Eso es ser un maltratador. Igualmente, podrán recordar muchos su perfil de incendiario, y si no que le pregunten a Enrique Fernández Caldas o a Luis Mardones, si Pérez tuvo algo que ver en el incendio de su coche con un cóctel molotov. Así de claro".
- Por el tono, se diría que de Miguel Cabrera, portavoz parlamentario, vamos a ver más bronca que diálogo."Yo estaré dispuesto siempre al diálogo y al consenso, pero si los adversarios quieren bronca, se la voy a dar. Éste es un aviso a navegantes: no admito que intenten coaccionarme o degradarme usando insultos que yo nunca he usado. Es más, cuando veo que he ofendido a alguien, he pedido perdón en público y en privado".
- Cambiando de tercio, ¿qué queda de aquel diputado nacionalista llamado Miguel Cabrera?"Yo fui diputado de ATI cuando no existía Coalición Canaria. Entonces no tenía nada que ver con el nacionalismo. Y con el transcurso de los años, cualquier veleidad que pudiera tener en ese sentido, la he suplido con un cada vez mayor sentido de Estado y de la importancia de lo que implica España;y de que Canarias está así gracias a que somos España".
- Usted se ha declarado ferviente protector de los animales. ¿Entonces, cómo se definiría: ecologista, conservacionista...?"Como defensor de los animales. No ecologista como se mueven las cosas hoy, porque yo no puedo compartir el no tocar nada y que todo siga igual. El progreso es incompatible con esa concepción del ecologismo. Hay que conservar de la naturaleza todo aquello que sea digno de conservar, y los animales, todos. Por eso presenté mi dimisión de las AIC. Incluso todavía hay gente por la calle que me para y me pregunta: Usted es el diputado de los animales, ¿verdad?".
- ¿Hay lugar para un ’diputado de los animales’ en el PP?"Sí. En mi partido saben que yo soy muy leal y, a la vez, muy indisciplinado. Esa indisciplina nace por temas puntuales de conciencia, sea el caso de los animales, sea el caso del Centro de la Cultura Popular Canaria. Muchas veces en el Congreso le llevé la contraria al presidente Aznar y a Álvarez Cascos. Me llamaban el Pepito Grillo del grupo".
- Siguiendo su razonamiento, ¿considera dignos de conservarse los sebadales que impiden construir el Puerto de Granadilla?"Todavía no he entendido que se haya montado tal bronca por el 1,26% de los sebadales de Canarias. Por eso decía antes, no puedo compartir un ecologismo extremo que implique no mover un bloque. Si van a masacrar a multitud de animales o se va a destruir el Monte de La Esperanza, yo pongo el grito en el cielo, pero no por los sebadales".
- ¿Por qué continúan apoyando las instituciones canarias la riña de gallos a pesar de la normativa actual?"Ese tema fue precisamente la parte que no se pudo conseguir en la ley de protección de los animales, que sí fue un paso importante. Yo sé que algún día, no sé cuando, las riñas de gallos estarán prohibidas en Canarias, porque es una costumbre bárbara que nos equipara a países del tercer mundo".
- Dicho en el mejor sentido, ¿es José Manuel Soria un animal político que necesita ahora especial protección?"No, Soria es un animal político que es un auténtico panzer, un fuera de serie, que tiene su propio blindaje. En consecuencia, no necesita un portavoz que lo blinde aún más. Ningún parlamentario socialista puede con Soria, y mucho menos, un líder a distancia que dirige por móvil como Juan Fernándo López Aguilar".
- El PP siembra dudas de forma sistemática sobre comisarios y fiscales. ¿No debería quedar este tema al margen de la propaganda política?"Es imposible que quede al margen porque López Aguilar se reunía con Narciso Ortega, y parece ser que también con Concepción de Vega, aunque ella lo niegue. Narciso Ortega era el jefe superior de Polícía de Canarias, y López Aguilar, ministro de Justicia, sin competencia sobre el órden público. ¿Qué hacían, preparar las elecciones de 2007? Pienso que la historia no ha hecho más que empezar".
- ¿Cómo está la política canaria para que el titular del Debate de la Nacionalidad fueran sus versos a Francisca Luengo?"Yo pienso que la salsa del parlamentarismo son las bromas. Si la gente leyera los diarios de sesiones del Congreso del Parlamento británico, o de la Asamblea francesa, se daría cuenta que un parlamento sin chispa es un mal parlamento. El límite es el insulto, pero fuera de esto, lo que sean bromas, humor y picardía, debe verse como parte de la vida parlamentaria y la forma de vincular la política con la gente. Si a lo mejor no llego a decir los versos, nadie hubiese hablado por la calle del Pleno de la Nacionalidad".
- Última pregunta, ¿volvería a repetir los versos a Luengo? Y si lo hiciera, ¿cambiaría algo?"Yo siento haber ofendido pero no siento haber hecho los versos. Son cosas distintas. Los hice con humor y con intento de gastar bromas. Si llego a saber que el último de ellos era tan ofensivo e iba a sentar tan mal a Paquita Luengo, a lo mejor hubiese evitado el último, pero no los anteriores donde cuento la historia de Tebeto. La responsabilidad de hacer pagar a la comunidad autónoma 92 millones de euros. Aunque también digo otra cosa, no sé si volvería a hacer un poema como ése el día de mañana. Pero desde luego, nadie va a conseguir que yo sea un diputado de soldado raso".
Texto: Víctor Garrido
Fotos: Fran Pallero